La organización de eventos

Organizar un evento es una tarea que requiere mucho tiempo y esfuerzo. Todos los detalles son importantes: desde el día y lugar, hasta la decoración y el catering. Este último aspecto probablemente sea el que más capacidad tiene para declinar la balanza entre un evento exitoso y digno de recordar… o uno mediocre y que será rápidamente olvidado.

El catering en los eventos de empresa

Los eventos de empresa requieren de una planificación especialmente cuidada. En ellos es necesario atender y satisfacer a una gran cantidad de personas, con las que además mantenemos (o bien nos interesa establecer) una relación profesional. Comer en un evento de este tipo es una actividad clave que permite romper el hielo, unir a los participantes y fomentar un tipo de trato directo e informal, tan distinto al que solemos tener a través de los emails de la oficina.

 

Por todo ello, contratar un catering de calidad asegurará el éxito del evento y hará mucho bien a nuestros negocios. Estos servicios de comida cuentan con numerosas opciones de personalización, y permiten tener en cuenta a aquellas personas que siguen dietas específicas. Así pues, logran que comer en un evento sea compatible con una dieta poco calórica, con la intolerancia al gluten o con las creencias veganas, por citar solo algunas de las posibilidades.

Cómo contratar un catering de calidad

Sólo hay una manera de comprobar la calidad de un servicio que sirve comida: ¡probarla! Es esencial que empieces la búsqueda de empresas que ofrecen catering en tu zona con bastante antelación: suele recomendarse iniciar la organización entre dos y tres meses antes. Este tiempo, sin embargo, deberá ser mayor conforme aumente la cantidad de asistentes y de variables o aspectos que requieran una planificación previa.

 

Los catering de calidad suelen ofrecer menús ya hechos para grupos o empresas por un precio cerrado. Sin embargo, lo más habitual es que cada cliente modifique estos menús, ya sea cambiando algunos platos puntuales por otros o incluso rediseñándolos por completo. En este sentido, la manera de triunfar en un evento es acertar con la comida que gustará a la mayoría.

 

Un menú degustación de pequeñas tapas puede que convenza a un público de socios y empresarios, mientras que una plantilla de trabajadores jóvenes e informales quizá prefiera algo más consistente.